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Embarazo ectópico: qué es, síntomas y qué pasa después

Embarazo ectópico: qué es, síntomas y qué pasa después

Embarazo ectópico: qué es, síntomas y qué pasa después

Cuando el test de embarazo sale positivo, asumes que el embrión está donde debería estar: en el útero. Pero en aproximadamente un 1-2 % de los embarazos, la implantación ocurre fuera del útero. Esto es un embarazo ectópico, también llamado embarazo extrauterino, y es una emergencia médica que necesitas conocer. No porque sea probable que te ocurra, sino porque si te ocurre, saber identificar las señales puede proteger tu salud e incluso salvarte la vida.

Qué es un embarazo ectópico y por qué ocurre

Después de la fecundación, el óvulo fecundado viaja por la trompa de Falopio durante varios días hasta llegar al útero, donde se implanta en el endometrio. En un embarazo ectópico, ese viaje se interrumpe o se desvía, y el embrión se implanta en un lugar que no está preparado para albergarlo.

La localización más frecuente con diferencia es la trompa de Falopio (más del 95 % de los casos). Pero también puede ocurrir, mucho más raramente, en el ovario, en el cuello del útero, en la cicatriz de una cesárea anterior o en la cavidad abdominal.

El problema fundamental es que ninguno de estos lugares puede sostener un embarazo. La trompa de Falopio, por ejemplo, es un tubo fino y elástico pero con una capacidad muy limitada. A medida que el embrión crece, la trompa se distiende y, si no se detecta a tiempo, puede romperse. Una rotura tubárica provoca una hemorragia interna que es una urgencia vital.

Factores de riesgo

No siempre se puede identificar una causa, pero algunos factores aumentan el riesgo:

  • Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), generalmente causada por infecciones de transmisión sexual como la clamidia o la gonorrea. Es la causa prevenible más importante.
  • Cirugía tubárica previa, incluida la ligadura de trompas (en raras ocasiones falla) o cirugía reconstructiva de las trompas.
  • Embarazo ectópico previo. El riesgo de recurrencia es de alrededor del 10-15 %.
  • Endometriosis.
  • Uso actual de DIU. El DIU es un anticonceptivo muy eficaz, pero si falla (cosa muy rara), el embarazo resultante tiene mayor probabilidad de ser ectópico.
  • Tratamientos de reproducción asistida, especialmente la fecundación in vitro (FIV).
  • Tabaquismo. Altera la motilidad de las trompas.
  • Edad superior a 35 años.

Pero insisto: muchas mujeres que tienen un embarazo ectópico no presentan ninguno de estos factores. Puede ocurrirle a cualquiera.

Los síntomas: lo que necesitas reconocer

Los síntomas del embarazo ectópico suelen aparecer entre las semanas 4 y 12 de gestación, con un pico alrededor de las semanas 6-8. Al principio pueden ser sutiles e inespecíficos, lo que dificulta el diagnóstico.

Síntomas tempranos

  • Dolor abdominal o pélvico unilateral. Suele ser en un lado (el de la trompa afectada), pero no siempre. Puede ser un dolor sordo y constante o intermitente tipo cólico.
  • Sangrado vaginal. Diferente al de una menstruación normal: suele ser más oscuro, a veces descrito como "achocolatado", y de cantidad variable. Puede ser escaso o moderado.
  • Dolor en el hombro. Puede parecer extraño, pero el dolor en la punta del hombro (especialmente al tumbarte) es un signo de sangre libre en la cavidad abdominal que irrita el diafragma. Es un síntoma de alarma.
  • Molestias al orinar o al defecar, si el embarazo ectópico presiona estructuras cercanas.

Síntomas de urgencia (posible rotura)

Si experimentas cualquiera de estos, llama al 112 inmediatamente:

  • Dolor abdominal intenso y repentino.
  • Mareo intenso, sensación de desvanecimiento o pérdida de conocimiento.
  • Piel pálida, sudoración fría, taquicardia.
  • Dolor en el hombro combinado con dolor abdominal.

Estos síntomas pueden indicar una rotura tubárica con hemorragia interna, que es una emergencia que requiere cirugía inmediata.

Lo complicado del diagnóstico

Muchos de los síntomas del embarazo ectópico se solapan con otros problemas del primer trimestre: un aborto espontáneo en curso, un quiste ovárico, una infección urinaria o simplemente las molestias normales del embarazo temprano. Por eso el diagnóstico requiere combinar la exploración clínica con pruebas complementarias.

Cómo se diagnostica

Si acudes a urgencias o a tu consulta con síntomas sospechosos, se realizarán varias pruebas:

Análisis de sangre: la beta-hCG

La hormona gonadotropina coriónica humana (beta-hCG) es la hormona del embarazo, la misma que detectan los tests caseros. En un embarazo normal, los niveles de beta-hCG se duplican aproximadamente cada 48-72 horas durante las primeras semanas.

En un embarazo ectópico, los niveles suelen subir más despacio de lo esperado o se estancan. Esto no es diagnóstico por sí solo (un aborto en curso también puede causar una subida lenta), pero da pistas importantes. Normalmente te harán dos determinaciones separadas por 48 horas para ver la tendencia.

Ecografía transvaginal

Es la prueba clave. Una ecografía transvaginal puede:

  • Confirmar un embarazo intrauterino: si se ve el saco gestacional dentro del útero, un ectópico queda prácticamente descartado.
  • Visualizar directamente el embarazo ectópico en la trompa: no siempre es posible, pero en muchos casos se ve una masa o un saco con embrión fuera del útero.
  • Detectar líquido libre en la pelvis: sugiere sangrado.

El problema es que muy al principio del embarazo (menos de 5-6 semanas), puede que no se vea nada en la ecografía: ni embarazo en el útero ni fuera de él. Esto se llama "embarazo de localización desconocida" y requiere seguimiento con beta-hCG seriada y ecografías de control hasta que se aclare la situación.

Tratamiento: las opciones según cada caso

No hay una única forma de tratar un embarazo ectópico. La elección depende de varios factores: tus síntomas, el tamaño del embarazo ectópico, tus niveles de beta-hCG y tu estado general.

Conducta expectante (observación)

En algunos casos muy seleccionados —beta-hCG muy baja y en descenso, embarazo ectópico pequeño, sin síntomas importantes—, se puede optar por vigilar sin intervenir, esperando que el cuerpo reabsorba el embarazo ectópico de forma espontánea.

Esto requiere controles muy frecuentes (análisis de beta-hCG cada 48 horas y ecografías de seguimiento) y una disponibilidad total para acudir a urgencias si aparecen síntomas. No es la opción más común, pero en casos específicos puede evitar un tratamiento innecesario.

Tratamiento médico: metotrexato

El metotrexato es un fármaco que detiene el crecimiento de las células del embarazo ectópico, permitiendo que el cuerpo lo reabsorba. Se administra como una inyección intramuscular, generalmente en una sola dosis.

Cuándo se usa:

  • Embarazo ectópico no roto.
  • Beta-hCG por debajo de 5.000 mUI/ml (idealmente por debajo de 3.000).
  • No hay actividad cardíaca del embrión en la ecografía.
  • La paciente está estable y puede hacer un seguimiento estrecho.

Lo que debes saber sobre el metotrexato:

  • Después de la inyección, es normal sentir dolor abdominal entre los días 3 y 7. A veces se llama "dolor de separación" y no necesariamente indica una complicación, pero debes estar en contacto con tu hospital.
  • Necesitarás análisis de beta-hCG en los días 4 y 7, y después semanalmente hasta que llegue a cero. Esto puede tardar semanas.
  • No puedes quedarte embarazada durante al menos 3 meses después del metotrexato, porque el fármaco puede afectar a los folatos y, por tanto, al desarrollo de un futuro embrión.
  • No puedes tomar ácido fólico durante el tratamiento (el metotrexato actúa precisamente inhibiendo su metabolismo).
  • Debes evitar el alcohol, el ibuprofeno y la exposición prolongada al sol.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía es necesaria cuando:

  • Hay rotura tubárica o sospecha de rotura inminente.
  • La paciente está inestable hemodinámicamente.
  • El metotrexato está contraindicado o ha fallado.
  • Los niveles de beta-hCG son altos.
  • Hay actividad cardíaca del embrión.

La cirugía se realiza habitualmente por laparoscopia (cirugía mínimamente invasiva). Existen dos opciones:

  • Salpingostomía: se abre la trompa, se extrae el embarazo ectópico y se conserva la trompa. Es la opción preferida si la otra trompa está dañada o ausente, y si la paciente quiere tener más hijos.
  • Salpingectomía: se extirpa la trompa afectada junto con el embarazo ectópico. Es la opción recomendada habitualmente por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) si la otra trompa es normal, porque elimina el riesgo de ectópico recurrente en esa trompa.

En caso de urgencia vital por rotura con hemorragia masiva, la cirugía puede ser abierta (laparotomía) en lugar de laparoscópica.

¿Puedo quedarme embarazada después?

Esta es la pregunta que más duele y más importa. La respuesta, en la mayoría de los casos, es sí.

  • Después de tratamiento con metotrexato (con trompa conservada): las tasas de embarazo posterior son similares a las de la cirugía conservadora, alrededor del 60-70 % de embarazo intrauterino en los 18 meses siguientes.
  • Después de salpingostomía: tasas similares, aunque con un riesgo algo mayor de nuevo ectópico (10-15 %).
  • Después de salpingectomía: si la otra trompa es sana, la fertilidad se reduce algo pero sigue siendo posible el embarazo espontáneo. Si ambas trompas se han perdido, la fecundación in vitro es una opción.

Tu ginecólogo te aconsejará sobre cuánto tiempo esperar antes de intentar un nuevo embarazo: generalmente al menos 3 meses tras metotrexato y un ciclo menstrual completo tras cirugía. En el siguiente embarazo, te harán una ecografía temprana (alrededor de la semana 6) para confirmar cuanto antes que el embarazo está en el útero.

El duelo: un embarazo que también se pierde

Un embarazo ectópico es una pérdida. Aunque el embarazo no fuera viable, aunque lo descubrieras muy pronto, aunque racionalmente entiendas que no había alternativa. Es una pérdida, y merece ser reconocida.

Muchas mujeres sienten que su dolor no es "legítimo" porque el embarazo era muy temprano, porque nunca llegaron a ver un latido, o porque otros minimizan lo ocurrido con frases como "al menos se detectó a tiempo" o "podrás volver a intentarlo". Esas frases, aunque bien intencionadas, no ayudan.

Puedes sentir tristeza, enfado, miedo ante un futuro embarazo, culpa (injustificada pero real) o una combinación de todo ello. Todo es válido.

Si sientes que necesitas apoyo emocional, no dudes en buscarlo. Habla con tu pareja, con amigas de confianza, con tu matrona o con un profesional de salud mental. En España, el teléfono de atención a la conducta suicida (024) y la línea de atención a la crisis emocional (717 003 717) están disponibles si sientes que la situación te sobrepasa.

Puedes encontrar más información sobre cómo afrontar una pérdida gestacional en nuestro artículo sobre aborto espontáneo, que aborda la dimensión emocional con más profundidad.

Si estás pensando en un nuevo embarazo después de un ectópico, consultar la guía de nombres de bebé puede parecer prematuro, pero para algunas mujeres es una forma de mirar hacia adelante con ilusión. No hay prisa, y no hay una forma correcta o incorrecta de hacer este camino.

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*Contenido informativo. No sustituye el consejo de tu profesional de salud.*

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