Gases del recién nacido: causas, posturas y trucos para expulsarlos
Gases del recién nacido: causas, posturas y trucos para expulsarlos

Los gases recién nacido son uno de los motivos de consulta más frecuentes en las primeras semanas de vida. Tu bebé se retuerce, se pone rojo, encoge las piernas contra el abdomen y llora con una intensidad que te pone los nervios de punta. Antes de que busques remedios milagrosos en internet, vamos a repasar qué pasa realmente en ese intestino diminuto, qué funciona de verdad y cuándo deberías preocuparte.
Por qué los recién nacidos tienen tantos gases
El sistema digestivo de un recién nacido es funcional pero inmaduro. Ha pasado de recibir nutrientes directamente por el cordón umbilical a tener que digerir leche, y eso requiere un periodo de adaptación. Los gases son una consecuencia natural de este proceso.
La deglución de aire
Es la causa más común. Los bebés tragan aire al mamar, al tomar el biberón, al llorar y al usar el chupete. Es inevitable. La diferencia está en la cantidad de aire que tragan y en lo eficiente que es su sistema para expulsarlo.
Fermentación de la lactosa
La leche, tanto materna como de fórmula, contiene lactosa. Parte de esa lactosa puede fermentar en el intestino grueso, especialmente en las primeras semanas cuando la producción de lactasa aún está madurando. Esa fermentación produce gas. Es un proceso normal, no una intolerancia.
Inmadurez del peristaltismo
Los movimientos del intestino que empujan el contenido hacia adelante (y los gases hacia fuera) aún no son del todo coordinados. Es como si el intestino estuviera aprendiendo a hacer su trabajo. Por eso los gases pueden quedarse atrapados y causar molestias.
El reflejo gastrocólico
Cuando el estómago se llena, se activa un reflejo que estimula el intestino. Por eso muchos bebés hacen caca durante o justo después de comer. Este reflejo también puede mover gases y causar molestias durante las tomas.
Señales de que tu bebé tiene gases
No todos los bebés expresan las molestias por gases de la misma manera, pero hay patrones comunes:
- Abdomen hinchado y tenso al tacto, que se alivia después de expulsar gases.
- Piernas encogidas hacia el abdomen.
- Arqueamiento de la espalda durante o después de las tomas.
- Llanto repentino que se calma al expulsar un gas o hacer caca.
- Inquietud durante las tomas: suelta el pecho o el biberón, se retuerce, vuelve a engancharse.
Es importante diferenciar las molestias puntuales por gases del patrón de llanto de los cólicos del lactante. Si tu bebé tiene episodios de llanto prolongado e inconsolable que se repiten cada día, puede que no sean solo gases. Nuestra guía sobre cólicos del lactante te ayudará a distinguirlos.
Posturas para expulsar gases
Esta es la parte más práctica. No todas las posturas funcionan igual para todos los bebés, así que prueba varias y quédate con las que den resultado.
Postura vertical sobre el hombro
Es la clásica para eructar. Coloca al bebé vertical, con su cabeza apoyada en tu hombro, y dale palmaditas suaves en la espalda, de abajo hacia arriba. La presión de tu hombro contra su abdomen ayuda a que suba el aire. Pon un paño sobre tu hombro, porque a veces sube algo más que aire.
Truco: camina mientras lo tienes en esta posición. El movimiento suave y la verticalidad combinados son más eficaces que estar quieta.
Sentado en tu regazo
Sienta al bebé en tu regazo, ligeramente inclinado hacia delante. Sujeta su mandíbula con una mano (sin tapar la boca) y con la otra dale palmaditas o frota su espalda. Esta postura es especialmente útil para bebés que regurgitan mucho en la postura del hombro.
Boca abajo sobre tu antebrazo
Coloca al bebé boca abajo a lo largo de tu antebrazo, con su cabeza cerca de tu codo y sus piernas a los lados de tu mano. La presión suave sobre el abdomen puede ayudar a movilizar los gases. Puedes mecerlo suavemente en esta posición.
La bicicleta
Con el bebé boca arriba, toma sus piernas y haz movimientos de pedaleo, como si montara en bicicleta. Este movimiento ayuda a la motilidad intestinal y a expulsar gases por abajo. Hazlo con suavidad, sin forzar.
Rodillas al pecho
Similar a la bicicleta, pero llevando ambas rodillas juntas hacia el abdomen, manteniéndolas unos segundos y soltando. Repite varias veces. Es uno de los movimientos más eficaces para gases acumulados en el tramo final del intestino.
La postura del tigre en el árbol
Es la misma que la del antebrazo, pero con el bebé ligeramente girado, como abrazando tu brazo. Es una posición muy usada por matronas en España y muchos bebés se calman inmediatamente en ella. La gravedad y la presión abdominal hacen el trabajo.
El eructo: verdades y mitos
Cuándo intentar que eructe
- Después de cada toma es la recomendación estándar.
- Si das el pecho, puedes intentarlo al cambiar de pecho.
- Si das biberón, cada 60-90 ml es un buen momento para hacer una pausa y eructar.
Cuánto tiempo intentarlo
Entre 5 y 10 minutos. Si después de ese tiempo no ha eructado, no pasa nada. Déjalo en posición ligeramente incorporada y, si el gas está ahí, probablemente saldrá por abajo más tarde.
¿Y si nunca eructa?
Hay bebés que eructan con facilidad y otros que casi nunca lo hacen. Un estudio publicado en *Child: Care, Health and Development* en 2015 sugirió que la insistencia en hacer eructar al bebé no reduce significativamente los cólicos ni el llanto. Esto no significa que no debas intentarlo, sino que no te obsesiones si tu bebé no es un gran eructador. Puede que simplemente expulse el aire por el otro extremo.
La técnica del biberón importa
Si tu bebé toma biberón, la forma de dárselo influye directamente en la cantidad de aire que traga.
Inclinación de la tetina
La tetina debe estar siempre llena de leche. Si ves burbujas subiendo dentro del biberón mientras come, está tragando aire. Inclina el biberón lo suficiente para que la tetina esté completamente llena.
Tipo de tetina
Las tetinas anticólicos tienen un sistema de ventilación que reduce el aire que entra. No son una solución mágica, pero a muchas familias les suponen una mejora. Las marcas más conocidas en España (Dr. Brown's, Philips Avent anticólico, MAM) tienen mecanismos ligeramente diferentes; puede que necesites probar más de una.
Ritmo de la toma
Un bebé que come muy rápido traga más aire. Si notas que tu bebé devora el biberón en 5 minutos, puede que necesites una tetina de flujo más lento. La toma debería durar unos 15-20 minutos.
Alimentación con ritmo (paced bottle feeding)
Es una técnica que imita más el ritmo de la lactancia materna. El bebé se coloca casi sentado, el biberón se mantiene horizontal y se hacen pausas frecuentes. Esto reduce la cantidad de aire tragado y evita la sobrealimentación. Tu matrona puede enseñarte la técnica.
Lactancia materna y gases
Si das el pecho, hay varios factores que pueden influir en la cantidad de aire que tu bebé traga.
El agarre
Un mal agarre es la causa más frecuente de que un bebé amamantado trague aire de más. Si escuchas chasquidos mientras mama, si tus pezones salen deformados o doloridos, o si el bebé se suelta y se reengancha constantemente, vale la pena que una asesora de lactancia o tu matrona revisen el agarre.
El flujo de leche
Si tienes un reflejo de eyección fuerte (la leche sale con mucha presión al principio), el bebé puede atragantarse y tragar aire. Puedes intentar reclinarte hacia atrás durante la toma para que la gravedad frene el flujo, o extraerte un poco de leche antes de enganchar al bebé.
La frenillo lingual
El frenillo lingual corto (anquiloglosia) puede dificultar el agarre y hacer que el bebé trague más aire. En España, la valoración del frenillo lingual la pueden hacer matronas, pediatras u odontopediatras. Si hay dudas, es mejor evaluarlo que ignorarlo.
Masaje abdominal para gases
El masaje es una de las herramientas más eficaces y menos invasivas. La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) lo recomienda como medida de primera línea.
Cómo hacerlo
1. Momento: cuando el bebé esté tranquilo, no en plena crisis. Idealmente 30 minutos después de una toma. 2. Ambiente: habitación cálida, luz tenue, manos calientes. 3. Aceite: usa un aceite vegetal (almendras dulces, por ejemplo) para reducir la fricción. 4. Movimientos: - ILU: Traza una I bajando por el lado izquierdo del abdomen. Luego una L invertida (de derecha a izquierda y bajando). Luego una U invertida (subiendo por la derecha, cruzando y bajando por la izquierda). Esto sigue el recorrido del colon. - Círculos: movimientos circulares en sentido de las agujas del reloj alrededor del ombligo. - Pulgares alternos: desde justo debajo del ombligo hacia abajo, alternando los pulgares con movimientos suaves.
Con qué frecuencia
Puedes hacerlo una o dos veces al día. Muchas familias lo incorporan como parte de la rutina de antes del baño o antes de dormir. Si quieres aprender la técnica con una profesional, muchos centros de salud en España ofrecen talleres de masaje infantil en los grupos de posparto.
Remedios farmacológicos
Simeticona
Es el principio activo del Aerored gotas pediátricas, muy recetado en España. Actúa rompiendo las burbujas de gas en el intestino para facilitar su expulsión. Es seguro porque no se absorbe. Sin embargo, la evidencia científica sobre su eficacia es limitada: varios ensayos clínicos no han encontrado diferencias significativas frente a placebo. Aun así, algunos pediatras lo recomiendan y algunas familias notan mejoría. No tiene efectos secundarios relevantes, así que probarlo no hace daño.
Probióticos
Los probióticos, especialmente Lactobacillus reuteri, están ganando terreno en la evidencia. Pueden ayudar a equilibrar la microbiota intestinal y reducir la producción de gas. Habla con tu pediatra antes de empezar.
Lo que no debes usar
- Infusiones para bebés: la AEP desaconseja su uso en menores de 6 meses. Pueden contener sustancias tóxicas, interferir con la alimentación y aportar agua innecesaria.
- Remedios caseros sin evidencia: agua de anís, manzanilla, hinojo para bebés... No están regulados como medicamentos y no hay control de calidad ni dosis segura para lactantes.
Cuándo consultar al pediatra
Los gases suelen ser molestos pero no peligrosos. Sin embargo, consulta si:
- El abdomen está muy distendido y duro de forma persistente.
- Hay vómitos frecuentes o en escopeta.
- El bebé no hace caca en más de 48-72 horas (en menores de 6 semanas alimentados con leche materna, pueden pasar más días sin hacer caca de forma normal, pero en las primeras semanas debería hacer varias al día).
- Hay sangre o moco en las heces.
- El bebé no gana peso.
- El llanto es diferente al habitual o parece dolor intenso.
Si estás embarazada y quieres ir preparándote para estas primeras semanas, te recomiendo echar un vistazo a nuestra guía de la semana 37, donde hablamos de los preparativos finales para el posparto, y a nuestro buscador de nombres de bebé.
Resumen rápido para padres agotados
| Problema | Solución a probar primero | |----------|--------------------------| | No eructa después de comer | Postura vertical 5-10 min, luego déjalo | | Se retuerce y encoge las piernas | Bicicleta + rodillas al pecho | | Llanto con abdomen hinchado | Masaje ILU + postura del tigre | | Traga mucho aire con biberón | Revisar tetina y posición | | Traga mucho aire al pecho | Valorar agarre con matrona |
Y recuerda: los gases mejoran notablemente entre los 3 y los 6 meses a medida que el sistema digestivo madura. Esto también pasa.
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*Contenido informativo. No sustituye el consejo de tu profesional de salud.*
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