Semana 4 de embarazo
Tu bebé mide como una semilla de amapola
Tu bebé esta semana
Esta semana marca un hito silencioso pero crucial: el embrión se implanta en la pared del útero, acomodándose en el revestimiento que tu cuerpo llevaba semanas preparando. Comienzan a formarse dos capas de células que darán lugar a todos los órganos de tu bebé. También se forma el saco amniótico, que será su burbuja protectora durante todo el embarazo, y los primeros trazos de lo que será la placenta, el órgano que le alimentará durante los próximos meses.
Tu cuerpo
Tu cuerpo empieza a producir la hormona hCG, que es precisamente lo que detectan los tests de embarazo. Puede que notes los pechos algo más sensibles o hinchados, o un cansancio que no es habitual en ti. Muchas mujeres describen una sensación parecida a cuando va a bajar la regla, pero la regla no llega. Algo interesante: esa fatiga que sientes no es pereza, es tu cuerpo dedicando una enorme cantidad de energía a construir la placenta.
Síntomas frecuentes
Consejos prácticos
Si te falta la regla, hazte un test de embarazo: a partir de hoy ya puede dar positivo
Si el test es positivo, pide cita con tu médico de cabecera o matrona para empezar el seguimiento
Tranquila, es normal
El sangrado de implantación, un manchado marrón o rosado muy ligero, es completamente normal y no significa que algo vaya mal. Ocurre cuando el embrión se acomoda en el útero. Si el sangrado es abundante como una regla, consulta con tu médico.
Tema de la semana
Alimentación en el embarazo
La alimentación durante el embarazo no tiene por qué ser complicada. La regla más importante es sencilla: come variado y equilibrado. Tu cuerpo necesita más hierro, calcio y proteínas que antes, pero eso no significa que tengas que cambiar toda tu dieta de la noche a la mañana. Añade más frutas, verduras, legumbres y pescado, y estarás cubriendo gran parte de lo que tu bebé necesita. Lo que sí debes tener claro desde ya es qué alimentos evitar. La toxoplasmosis y la listeriosis son infecciones que pueden afectar al bebé, y se previenen con medidas simples: nada de carne cruda o poco hecha, embutidos sin curar, quesos frescos no pasteurizados ni pescado crudo. Lava bien las frutas y verduras, y si tienes gato, que otra persona limpie el arenero. Suena a mucho, pero en unos días lo tendrás interiorizado. Un mito que conviene desmontar: no tienes que «comer por dos». En el primer trimestre ni siquiera necesitas calorías extra. Lo que importa es la calidad de lo que comes, no la cantidad.
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