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Episiotomía y desgarros: qué son, cuidados y recuperación

Episiotomía y desgarros: qué son, cuidados y recuperación

Episiotomía y desgarros: qué son, cuidados y recuperación

Hablar de episiotomía, parto y sus cuidados sigue siendo un tema incómodo para muchas, pero es exactamente por eso por lo que hay que hablarlo claro. Si estás embarazada, es probable que hayas leído cosas que te han asustado. Si ya has parido y estás en plena recuperación, quizá necesitas saber si lo que te pasa es normal. En cualquier caso, aquí tienes la información sin rodeos.

Qué es una episiotomía

Una episiotomía es un corte quirúrgico que se hace en el periné (la zona de tejido entre la vagina y el ano) durante el parto, justo antes de que salga la cabeza del bebé. Se realiza con tijeras y se repara con puntos después del nacimiento.

Un poco de contexto en España

Históricamente, la episiotomía se hacía de forma rutinaria en España. Hace 20 años, la tasa superaba el 70% en muchos hospitales. La Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad (2007) marcó un antes y un después, recomendando que no se hiciera de forma rutinaria sino solo cuando fuera necesaria.

Hoy, la tasa media en España ronda el 25-30% de los partos vaginales, aunque varía mucho entre hospitales (algunos están por debajo del 15%, otros siguen por encima del 40%). La OMS recomienda una tasa por debajo del 15%.

Cuándo está justificada

La evidencia actual dice que la episiotomía restrictiva (solo cuando hay indicación) es mejor que la episiotomía rutinaria. Las indicaciones más aceptadas son:

  • Sospecha de pérdida de bienestar fetal que requiera acortar el expulsivo.
  • Parto instrumental (fórceps o ventosa), especialmente fórceps.
  • Distocia de hombros.
  • Periné muy rígido que impide el avance y hay sufrimiento fetal.

Lo que ya NO se considera indicación: "ser primeriza", "tener un bebé grande", "prevenir desgarros peores". La evidencia ha demostrado que la episiotomía rutinaria no previene desgarros graves; de hecho, puede favorecerlos.

Qué son los desgarros

Los desgarros en el parto son roturas espontáneas del tejido del periné (y a veces de otras zonas) que se producen durante la salida del bebé. Son más frecuentes de lo que piensas: ocurren en el 85% de los partos vaginales en algún grado.

Grados de desgarro

| Grado | Qué afecta | Frecuencia | Recuperación | |-------|-----------|------------|-------------| | 1° | Solo la piel y la mucosa vaginal | Muy frecuente | 1-2 semanas, a menudo ni necesita puntos | | 2° | Piel y músculos del periné (sin afectar el esfínter anal) | Frecuente | 3-6 semanas, se sutura | | 3° | Incluye parte o todo el esfínter anal | 2-5% de partos | 6-12 semanas, requiere reparación cuidadosa | | 4° | Afecta el esfínter anal y la mucosa del recto | Menos del 1% | Meses, reparación en quirófano, seguimiento |

Los desgarros de grado 1 y 2 son los más habituales. Un desgarro de grado 2 es comparable a una episiotomía en extensión y recuperación. Los de grado 3 y 4 se consideran desgarros graves (también llamados OASIS en terminología médica) y requieren un seguimiento específico.

Factores que aumentan el riesgo de desgarro

  • Primer parto vaginal.
  • Bebé de peso elevado (macrosomía).
  • Parto instrumental (sobre todo fórceps).
  • Expulsivo prolongado.
  • Posición del bebé (occipitoposterior, "mirando hacia arriba").
  • Episiotomía previa (sí, paradójicamente).

Factores que pueden reducirlo

  • Masaje perineal durante el embarazo (a partir de la semana 34 aproximadamente). La evidencia muestra una reducción modesta pero real de desgarros que requieren sutura, especialmente en primíparas.
  • Técnicas de protección perineal durante el expulsivo (la matrona sabe cómo hacerlo).
  • Posturas de parto verticales o en cuclillas que permitan una salida más gradual.
  • Compresas calientes en el periné durante el expulsivo.
  • Un expulsivo controlado y sin prisas cuando el estado del bebé lo permite.

La sutura: qué esperar

Tanto la episiotomía como los desgarros de grado 2 o superior se suturan después del parto. Esto es lo que necesitas saber:

  • Se hace con anestesia local (o aprovechando la epidural si la tenías).
  • Se usan puntos reabsorbibles que se caen solos en 2-4 semanas. No hay que quitarlos.
  • El proceso de sutura puede durar entre 10 y 30 minutos dependiendo de la extensión.
  • Es normal sentir tirón y presión durante la sutura, pero no debería doler intensamente. Si duele, dilo, porque pueden poner más anestesia.

Cuidados postparto de la zona perineal

La primera semana

Los primeros días son los más molestos. El dolor y la inflamación son máximos entre el día 2 y el día 5.

Higiene: - Lavar la zona con agua tibia después de cada vez que vayas al baño. Puedes usar un biberón o botella pequeña para echarte agua mientras haces pis (reduce el escozor). - Jabón neutro o sin jabón. Evita jabones perfumados, desinfectantes o antisépticos a menos que te los recete tu matrona. - Secar con toquecitos suaves con una toalla limpia o con secador en modo frío. - Cambiar la compresa frecuentemente.

Dolor: - Paracetamol e ibuprofeno son la combinación estándar. El ibuprofeno además es antiinflamatorio, lo que ayuda con la hinchazón. - Hielo local los primeros 2-3 días: envuelto en un trapo limpio, aplicar 10-15 minutos varias veces al día. Alivia mucho. - Sentarse en superficies blandas. Los cojines en forma de donut no están recomendados porque pueden aumentar la presión en la zona; mejor un cojín normal o una almohada.

Actividad: - Muévete, pero sin esfuerzos. Caminar está bien. Subir escaleras con calma. - Evita estar sentada mucho rato seguido. Alterna sentada, de pie, tumbada.

Semanas 2-4

  • El dolor va disminuyendo progresivamente. Si aumenta, consulta.
  • Los puntos se van cayendo solos. Puedes notar hilitos o pequeñas molestias al deshacerse.
  • La zona puede picar. Es señal de cicatrización, pero es molesto. El frío alivia.
  • Empezar a hacer ejercicios suaves de suelo pélvico (Kegel básicos) si no hay dolor. Esto mejora la circulación en la zona y favorece la cicatrización.

A partir del mes

  • La herida debería estar cerrada y sin dolor significativo.
  • Puede haber molestias con ciertas posturas, al sentarte mucho rato o durante las relaciones sexuales.
  • El masaje perineal de la cicatriz (tu matrona o fisio de suelo pélvico puede enseñarte) es muy útil para ablandar el tejido cicatricial y prevenir molestias a largo plazo.

Recuperación: plazos realistas

Seamos honestas con los tiempos:

Desgarro de grado 1-2 o episiotomía estándar: - Dolor agudo: 1-2 semanas. - Molestias al sentarse o caminar mucho: 3-6 semanas. - Relaciones sexuales cómodas: variable, pero muchas mujeres necesitan 2-4 meses. Algunas más. - Sensación completamente normal: 3-6 meses.

Desgarro de grado 3-4: - Dolor significativo: 2-4 semanas. - Recuperación funcional básica: 6-12 semanas. - Seguimiento específico con tu ginecólogo y posiblemente con un equipo de suelo pélvico. - Incontinencia de gases o heces: puede ocurrir de forma transitoria. Si persiste más allá de los 3 meses, hay tratamientos eficaces (fisioterapia especializada, y en casos que no responden, cirugía). - Recuperación completa: hasta 12 meses o más en algunos casos.

Estos plazos son medias. Tu recuperación puede ser más rápida o más lenta, y ambas opciones son normales.

Relaciones sexuales después de episiotomía o desgarro

Este tema merece su propio apartado porque genera mucha angustia y se habla poco de ello con franqueza.

Cuándo empezar: no hay un plazo fijo obligatorio. La recomendación general es esperar a que la herida haya cicatrizado (mínimo 4-6 semanas), pero el plazo real depende de cómo te encuentres tú, física y emocionalmente. La revisión postparto es buen momento para preguntar.

Qué es normal las primeras veces: - Miedo. Es completamente normal tener aprensión. - Sequedad vaginal. Las hormonas postparto (especialmente si das el pecho) reducen la lubricación. Usa lubricante de base acuosa sin dudarlo. - Molestia o dolor en la zona de la cicatriz. Suele mejorar con las semanas. - Sensaciones diferentes. El tejido cicatricial tiene una sensibilidad distinta. Puede ser más sensible o menos que el tejido original.

Cuándo NO es normal: - Dolor intenso que impide la penetración. - Dolor que no mejora con el paso de las semanas. - Sensación de que algo "no está bien" anatómicamente.

En estos casos, pide valoración. La fisioterapia de suelo pélvico y el masaje de cicatriz suelen resolver la mayoría de problemas. En casos excepcionales, puede ser necesaria una intervención quirúrgica menor.

Episiotomía: tus derechos

En España, la episiotomía es un procedimiento que forma parte de la asistencia al parto, pero:

  • Tienes derecho a que te informen antes de hacértela (salvo emergencia real).
  • Puedes incluir tus preferencias en tu plan de parto. Puedes indicar que prefieres un desgarro espontáneo a una episiotomía, y el equipo debe respetar tu decisión salvo indicación médica urgente.
  • Tienes derecho a leer tu historia clínica y saber por qué se realizó.

Si sientes que se realizó una episiotomía sin justificación o sin tu consentimiento, puedes consultar con el servicio de atención al paciente de tu hospital. La violencia obstétrica es un problema reconocido y hay asociaciones en España que pueden orientarte (como El Parto es Nuestro).

Prevención: el masaje perineal

El masaje perineal prenatal es lo único que ha demostrado de manera consistente reducir la probabilidad de desgarros que requieren sutura en primíparas. Algunos datos:

  • Se recomienda empezar a partir de la semana 34-36 de embarazo.
  • Frecuencia: 1-2 veces por semana, durante 5-10 minutos.
  • Lo puedes hacer tú misma o tu pareja.
  • Se usa aceite vegetal (rosa mosqueta, almendras, oliva) o lubricante específico.

La técnica consiste en introducir los pulgares (o índice y corazón si lo hace la pareja) unos 3-4 cm en la vagina y hacer presión hacia abajo y hacia los lados, manteniendo la presión durante 1-2 minutos hasta que notes una sensación de estiramiento (no dolor). Tu matrona puede enseñarte en las sesiones de preparación al parto.

¿No te apetece hacerlo? También es respetable. Reduce el riesgo, pero no lo elimina, y no hacerlo no significa que vayas a tener un desgarro grave.

Cuándo buscar ayuda

Consulta a tu matrona o ginecólogo si:

  • La herida huele mal, supura o se pone roja y caliente (posible infección).
  • Un punto se abre o notas que la herida no ha cerrado.
  • El dolor aumenta en vez de disminuir después de la primera semana.
  • Tienes fiebre.
  • Notas pérdidas de orina o de heces que no puedes controlar.
  • A los 3 meses sigues teniendo dolor significativo en la zona.

Si ya has pasado esa fase y te preocupa cómo está tu cuerpo por dentro, una valoración de suelo pélvico postparto puede darte mucha tranquilidad y un plan concreto.

La episiotomía y los desgarros son parte de la realidad del parto vaginal. No siempre se pueden evitar, pero se pueden cuidar bien. Y la inmensa mayoría de mujeres se recuperan completamente.

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*Contenido informativo. No sustituye el consejo de tu profesional de salud.*

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