Semana 24 de embarazo
Tu bebé mide como una mazorca de maíz
Tu bebé esta semana
Esta semana marca un hito muy importante: a partir de ahora, tu bebé tendría posibilidades reales de sobrevivir si naciera prematuramente, aunque cada semana más dentro es muchísimo mejor para él. Sus pulmones siguen madurando y el cerebro está desarrollando surcos y pliegues a toda velocidad, como un mapa que se va llenando de caminos. Su oído ya está tan desarrollado que reconoce tu voz y la de tu pareja, y sus papilas gustativas funcionan, así que distingue los sabores del líquido amniótico según lo que tú comes.
Tu cuerpo
Tu útero ya está unos cuatro centímetros por encima del ombligo y la piel de la tripa se estira notablemente, lo que puede provocar bastante picor. Tu cuerpo retiene más líquidos de lo habitual, y eso puede afectar temporalmente a tu vista, haciendo que notes los ojos más secos o la visión un poco borrosa. Algo que quizá no sabías: esa línea oscura vertical que aparece en la tripa se llama línea alba, y la tienen casi todas las embarazadas. Se debe al aumento de melanina y desaparece gradualmente después del parto.
Síntomas frecuentes
Consejos prácticos
Toca hacerse el test de O'Sullivan (prueba de glucosa) entre esta semana y la 28: pide cita si no te la han dado
Si usas lentillas, puede que te molesten más de lo normal por los cambios en la retención de líquidos
Infórmate sobre la donación o conservación de sangre de cordón umbilical para poder tomar una decisión informada
Tranquila, es normal
Si notas la vista un poco borrosa o los ojos más secos de lo habitual, es por la retención de líquidos que cambia ligeramente la forma de la córnea. Es algo temporal que se resuelve tras el parto. Eso sí, si llegas a ver destellos, manchas flotantes o pérdida de visión, consulta con tu médico enseguida.
Tema de la semana
Test de glucosa: qué es y qué pasa si sale alto
Entre las semanas 24 y 28 te harán el test de O'Sullivan, más conocido como «el test del azúcar» o «la glucosa». Consiste en beber un líquido muy dulce con 50 gramos de glucosa disueltos —sabe a refresco extremadamente azucarado— y sacarte sangre una hora después para ver cómo gestiona tu cuerpo esa carga de azúcar. No necesitas ir en ayunas para esta primera prueba, así que puedes desayunar con normalidad. Lo que sí conviene es no haber comido nada muy dulce justo antes. La extracción de sangre dura un momento y los resultados suelen estar en unos días. Si el resultado sale alterado —lo que ocurre en un 15-20% de los casos—, no significa automáticamente que tengas diabetes gestacional. Simplemente tienes que hacer una segunda prueba más larga y precisa: la curva de glucosa. En esta bebés 100 gramos de glucosa y te sacan sangre en cuatro momentos: en ayunas, y a la hora, las dos horas y las tres horas. Esta prueba sí requiere ayunas previas de al menos 8 horas. Solo si dos o más valores salen alterados se diagnostica diabetes gestacional. La diabetes gestacional afecta a entre un 5% y un 10% de los embarazos, y la buena noticia es que en la gran mayoría de los casos se controla bien con ajustes en la alimentación y algo más de ejercicio. Solo una pequeña parte necesita medicación. Es importante detectarla porque, sin control, puede hacer que el bebé crezca demasiado y complicar el parto. Pero con seguimiento adecuado, los embarazos con diabetes gestacional evolucionan muy bien. Y algo que tranquiliza mucho: en la mayoría de los casos, la diabetes gestacional desaparece por completo después del parto.
Leer la guía completaDescarga nuestra app gratuita y disfruta de contenido personalizado
Contenido interactivo adaptado a tu semana, tareas con seguimiento, selector de nombres y guías personalizadas.