Semana 8 de embarazo
Tu bebé mide como una frambuesa
Tu bebé esta semana
Esta semana marca un cambio de nombre importante: el embrión pasa a llamarse oficialmente feto. Los deditos de manos y pies empiezan a separarse, aunque todavía están unidos por finas membranas, como las patas de un patito. Los párpados se están formando y cubren parcialmente los ojos. Y algo maravilloso: tu bebé ya se mueve de forma espontánea, dando pequeños saltitos y giros, aunque es tan pequeñito que aún no podrás sentirlo.
Tu cuerpo
Tu volumen de sangre está empezando a aumentar, y llegará a crecer hasta un 50% a lo largo del embarazo. Esto puede hacer que te notes más acalorada de lo normal y que te marees un poco al levantarte rápido. El útero tiene ahora el tamaño de una naranja. Es completamente normal sentir que tu cuerpo está cambiando de formas que no esperabas, como tener más calor o notar el corazón latir más fuerte.
Síntomas frecuentes
Consejos prácticos
Levántate despacio de la cama o del sofá para evitar mareos por la bajada de tensión
Si tienes insomnio, prueba a acostarte con una rutina relajante: sin pantallas 30 minutos antes de dormir
Es buen momento para tu primera ecografía si tu médico la programa entre la semana 8 y la 12
Tranquila, es normal
Los cambios emocionales son totalmente normales y esperables. Las hormonas están revolucionadas y es lógico sentirse más sensible, llorar sin motivo aparente o tener días más difíciles. No significa que estés haciendo nada mal; habla con tu pareja o alguien de confianza sobre cómo te sientes.
Tema de la semana
Sexualidad en el embarazo
Es una de las preguntas más frecuentes y a la vez menos comentadas del embarazo: ¿se pueden mantener relaciones sexuales? La respuesta corta es sí. En un embarazo normal, las relaciones sexuales son completamente seguras durante los nueve meses. El bebé está protegido por el líquido amniótico, las paredes del útero y el tapón mucoso del cuello uterino, así que no le va a pasar nada. Ni se entera, te lo prometemos. Otra cosa es que te apetezca. Las hormonas del primer trimestre pueden bajar la libido bastante: entre las náuseas, el cansancio extremo y los pechos hipersensibles, es muy normal que el sexo sea lo último en lo que piensas. No te sientas culpable por eso. En otras mujeres ocurre justo lo contrario, especialmente en el segundo trimestre, cuando el aumento de flujo sanguíneo en la zona pélvica puede aumentar la sensibilidad y el deseo. Cada cuerpo es un mundo. Hay algunas situaciones en las que tu médico puede recomendarte evitar las relaciones con penetración: si tienes sangrado, placenta previa, riesgo de parto prematuro o rotura de membranas. Fuera de esas excepciones, disfruta con tranquilidad. Y recuerda: la intimidad no se reduce al sexo. Los besos, las caricias y la conexión emocional con tu pareja son igual de importantes en esta etapa.
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